miércoles, mayo 23, 2007

Al que madruga Dios lo ayuda

Era la nube de la Pantera Rosa, y se le encaprichó elegirme cinco minutos antes de que llegara al laburo. Gotas congeladas, gruesas, molestas, que empezaron a caer durante mi complicado pedalear y se marcharon cuando llegué a destino.

Si me hubiera levantado a la hora debida jamás hubiera sucedido. Y es que me dormí 20 minutos de más, suficiente para que el Señor se olvidara de mi.

6 comentarios:

primor dijo...

Y la tan nombrada chiva se va pal chow del mediodía. Recién me llamó Pelusita y me la pidió prestada. JO.

O bepi dijo...

Esa no vuelve

Bichicome dijo...

Jodida la historia, se me pianta un lagrimon.

primor dijo...

Ponele tilde a lagrimÓn.

A moonclad reflection dijo...

No es q se olvido devos el Sr de las Nubes...sino q te vio media dormida y no queria q chocaras en la bici, asi q te refresco la mañana....beso!

primor dijo...

Es una buena reflexión moonclad, ¿la mitad del vaso llena o vacía? Pero en realidad la maldita lluvia, además de despertarme más de la cuenta claro está, no generó otra cosa más que alucinar con un limpiaparabrisas. Hacía tiempo que no me agarraban gotones a medio pedalear, esos que sólo caen bajo tu cabeza, donde todo cielo alrededor luce limpio y brillante. Lo que sí disfruté fue el olor a mañana mojada.
Saludos