Las abuelas... sólo tuve el privilegio de conocer a una, la otra falleció antes de que yo naciera.María Hilda es un personaje. La madre de mi madre, mi abuela, o la "negra", como le dicen sus amigos y hermanos. Tiene 82 años, hace hidrogimnasia, teatro, da clase de tejido, cocina las tortas de todos los cumpleaños, cuida a dos enormes perros, pasa 4 meses de vacaciones en Las Toscas, siempre está al tanto de todo: la agencia de noticias familiar. Le encantan los teleteatros de Natalia Oreiro y antes de salir a hacer un mandado repasa sus labios con un rojo fuego.
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3 comentarios:
Divinas la abuelas, me parecen un invento inteligentisimo.
Qué linda casa la de unas fotos más abajo, eh?
Mi abuela cumple 97 pirulos este año. Qué poderoso acercarse tanto a un siglo.
INteligentísimo, no hay duda alguna. Imaginate, yo vivo con María Hilda hace dos años... además de "la" abuela, salvatore...
Qué casa!.. ferpecta, preciosa. Dicen las malas lenguas que por allí estuvo el mismísimo Tito Puente...
Felicíteme a su abuela de mi parte.
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